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Polémica muerte de un montañista en el Aconcagua

Las imágenes de la muerte de Federico Campanini en el Aconcagua (6.959m) están dando la vuelta al mundo envueltas en polémica. El jefe de la patrulla de rescate, José Luis Altamirano, tomó la difícil determinación de abandonar el cuerpo del montañista, de 31 años, que murió, según el Altamirano, en sus propios brazos. El responsable del grupo de socorro fue delegado del puesto debido al impacto mediático que han tenido las imágenes y la polémica que han generado. Éste aseguró al diario argentino Clarín haber hecho, junto a su equipo, todo lo posible por sacarle de allí y que no abandonaron el cuerpo hasta que comprobaron que estaba muerto, hecho que la justicia aún investiga.

El padre de Federico, desesperado tras ver el video, acusa a la patrulla de haber tratado “como a un perro” a su hijo y de no haber hecho todo lo posible por salvarle; incluso llegó a acusarles, en una retransmisión televisiva, de haberle quitado prendas de ropa para que muriese de frío con más rapidez. Las imágenes son ciertamente duras. En ellas se observa a la patrulla alentando a Federico, lamentándose de la impotencia y gritando improperios, desesperados; mientras, éste camina a cuatro patas, derrumbándose una y otra vez. Gran parte de la opinión pública y de los medios informativos, condenan la actuación de la patrulla, considerando que, según las imágenes, el equipo podría haber hecho más por la vida del joven.

Por otro lado es importante tener más datos que dos minutos de imágenes. El Cerro Aconcagua, situado en la cordillera de los Andes, es el pico más alto de América. La montaña se ha cobrado más de un centenar de vidas, una de ellas, precisamente, la de la montañista italiana, Elena Senin, que pertenecía a la expedición que lideraba el propio Federico Campanini. El equipo se encontraba en una ruta peligrosa, llamada Glaciar de los Polacos, después de haber escalado durante 24 horas, en medio de una tormenta de nieve, hasta encontrar a Federico. El joven estaba exhausto, delirando a causa de un edema cerebral causado por el mal de altura. A esto hay que unirle las temperaturas bajo cero y sobre todo el hecho de que a esa altitud, debido a la falta de oxígeno, dar un simple paso resulta un esfuerzo extenuante. Con Federico, la patrulla avanzaba a 30 metros por hora. En el momento de la grabación, hacía 6 horas que intentaban ascender, habiendo recorrido sólo unos 100 metros. Quedaban 400 metros hasta la cumbre, donde aún les esparaba todo el descenso por la cara norte, considerada la más accesible del Aconcagua.

Es a la justicia argentina a la que corresponde ahora descubrir si Federico fue abandonado a su suerte antes de morir, de lo cual, pese a las insinuantes noticias de algunos medios, no existe prueba alguna. Descubrir si le abandonaron vivo o muerto es un punto determinante para la resolución del caso, antes de poder juzgar si la patrulla de rescate hizo, o no, todo lo posible por salvar al mendocino. El padre de Federico cree que la persona anónima que le mandó el video de los últimos minutos de vida de su hijo, es un miembro de la patrulla en desacuerdo con la decisión de abandonar al andinista. Un tema espinoso que ha hecho escandalizar a la opinión pública argentina, denunciando además las malas condiciones y la precariedad de material de los servicios de rescate del Parque Nacional del Aconcagua.

Últimas imagenes de Federico con vida

Imagen: mdzol.com

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